"Vida practica y Desarrollo Motor Fino"


A Bryan siempre le ha gustado, como a todo niño, ayudar en las actividades de la casa: Limpiar, cocinar, lavar, etc. Esta vez, como en algunas otras consideré apropiado permitir que me ayude a pelar arverjitas; la cual es una actividad muy buena para el desarrollo motriz fino, es decir fortalece y le da habilidad a los músculos pequeños de la mano y dedos.
María Montessori observó que a los niños les encantaba hacer actividades de la casa y de la vida real, por eso creo una área de aprendizaje a la cual llamó "Área de Vida Practica", en esta área se realizan ejercicios que permiten al niño actuar y desenvolverse en su medio ambiente de una manera correcta. Para Montessori,  sólo después que ha dominado el hacer práctico y doméstico el niño o niña es capaz de realizar actividades de aprendizaje más complicadas como escribir, atarse los pasadores etc.


Por mi parte considero también el aspecto emocional que fomenta este tipo de actividades, pues el niño se siente feliz con sus pequeños logros y eso le da autonomía.

La segunda etapa de Erikson ocurre durante la edad temprana infantil y abarca desde el año y medio ó dos años hasta la edad de los tres o cuatro años y medio. El niño que recibe la atención apropiada por parte de sus padres en esta etapa adquiere control en si mismo y se siente orgulloso de sus pequeños logros en vez de sentirse avergonzado. Autonomía en este caso no se refiere a un absoluto control de su voluntad pero al menos los niños que superan esta etapa con éxito son más independientes, tienen iniciativa propia y desarrollan su voluntad en cuanto a lo que quieren y no quieren hacer. Esta es la etapa normal de los berrinches y llantos cuando sus padres no pueden complacerlos y dejarlos hacer su voluntad. Un ejemplo de como un niño puede desarrollar autonomía a esta edad es permitiéndole que escoja los zapatos que quiere usar, elegir el color de su camisa o cual tipo de galletitas quiere comer. Si al niño en esta edad no se le dan alternativas sobre mínimas cosas que el puede decidir el niño se frustra y se siente avergonzado y su carácter y voluntad propias no se desarrollan adecuadamente.